Lo que aprendí de Luís María.
Porqué escuchamos los consejos de todo el mundo en lugar de seleccionar nuestras fuentes de sabiduría en base a sus resultados en su vida y en sus empresas.
Me explicaré mejor…
Cuando alguien quiere iniciar un negocio o quiere invertir dinero todos los que están a su alrededor le brindan gratuitamente un montón de consejos.
Deberías hacer esto o lo otro, añade estos platos, busca un buen cocinero, tienes que pintar las paredes de este color y un largo etcétera.
¿No es curioso?
Aceptamos los consejos de amigos y familiares que en su gran mayoría nunca han tenido el valor de hacer lo que nosotros queremos hacer y casi todos trabajan como empleados en algunas empresas o conducen vidas rutinarias y poco arriesgadas.
Es como si a la hora de invertir nuestro dinero le preguntáramos a un pobre.
Esta manera de actuar me ha sorprendido siempre por la estupidez del planteamiento.
Si quieres hacer algo que no has hecho nunca, en todo caso busca el consejo de alguien que si lo ha hecho y ha tenido éxito.
…Y si puedes busca el consejo del mejor en el sector en el cual quieres entrar.
Normalmente la gente que ah tenido éxito suele ser generosa y cuenta con detalle como lo ha hecho.
Pero volvamos al motivo que me ha llevado a escribir este post.
La semana pasada conocí a Luís María.
Un empresario de pura cepa, que empezó como autoempleado trabajando duramente con el hermano en su propio restaurante.
Hasta aquí nada especial. Se parece a la historia de la mayoría de los propietarios de restaurantes de este país.
Sin embargo Luís María ha hecho algo extraordinario.
Ha montado una cadena de restaurantes que ha vendido a una multinacional y ahora está iniciando otra gran aventura empresarial con un concepto de restauración ambicioso, tremendamente innovador.
Cuando he tenido en frente a mi a un emprendedor de éxito, nunca he perdido la ocasión de preguntarle como lo ha hecho.
Como ha pasado de un restaurante que ocupaba todo su tiempo y su energía a crear un negocio rentable que funcionara sin el, tanto que una multinacional estaba dispuesta a comprarlo.
¿Hoy en día una multinacional compraría tu negocio?
Cuando ya cansados de tanto trabajo el hermano le preguntó a Luís María que podían hacer para terminar con una vida tan sacrificada, ¿sabes que le contestó?
¡Para salir de esta tenemos que meternos más!
Piensa en esta frase, porqué es totalmente contraria al pensamiento lineal y racional.
Si alguien quiere salir de una situación que le angustia, ¿cómo se va a meter más en ella?
Y así lo hicieron.
Empezaron a trabajar sobre un nuevo concepto de negocio que no dependiera de ellos, basado en sistemas que permitieran que funcionara solo.
Y este es el negocio que vendieron con tan buen resultado.
Otra gran frase que me lanzó Luí María fue : “Empecé a hacer crecer mi negocio cuando entendí que yo no era tan indispensable como pensaba”.
Así que convencieron a su encargado para que se quedara con el restaurante que tanto tiempo les restaba y le formaron para que pudiera ganarse bien la vida.
Hoy con una estructura formada por gente motivada podrían crear tantos conceptos cómo quieren.
Ya han aprendido a hacerlo, ya han desarrollado las habilidades para dar forma a una idea hasta que se convierta en un gran negocio que siempre alguien con menos ideas y con más dinero está dispuesto a comprar.
Popularity: 4% [?]


