Katz’s un trocito de Estados Unidos
Katz’s Delicatessen en el Lower East Side de Nueva York es un autentico Imán para gente de todas las razas, credos, niveles sociales y económicos.
Se abrió en 1888. Sus fundadores eran inmigrantes Judíos de Europa del este

En aquel momento el barrio era una de los más pobres y más poblados de la tierra.
Tenia 234.849 habitantes por Km. cuadrado en 1890 el triple de la ciudad de Nueva York.
En este lugar han comido actores, más de 4 presidentes de los Estados Unidos, alcaldes, politicos y personalidades de todos los sectores.
¡Llegué a Katz’s y no podía creer a mis ojos!

Una cola enorme de gente que fluya hacia el mostrador de servicio de una forma rápida y eficaz.
Cientos de personas con caras hambrientas esperan su turno para comer el mejor Pastrami de Estados Unidos.
Katz’s no es un restaurante.
Es un icono, una parte de historia del País
Y en un País casi sin historia (si lo comparamos con Europa, los lugares como Katz’s representan un punto de apoyo emocional.
En Katz’s se unen el abuelo con el hijo y el nieto.
Es parte de una experiencia colectiva que une ricos y pobres alrededor de una mesa.
Es un negocio millonario, si pensamos que un solo sándwich de Pastrami con pan de centeno vale 14,95$.
Pero ¡Qué Sandwich!

Katz’s vende emociones y su Pastrami es una autentica delicia.
El local es obsoleto pero nadie tocaría o redecoraría un monumento
Por eso ver el estado de conservación del comedor o notar como mientras comes caen sobre ti gotas de agua de la condensación de un viejo aparato de aire acondicionado, forma parte de la experiencia.
Para que quien no conozca Katz’s pueda apreciar este negocio puedo afirmar que como mínimo este establecimiento (único e irrepetible) factura más de 60.000$ por día.
Katz’s es el mejor ejemplo de cómo se gestiona la experiencia en un negocio

En Katz’s desde la segunda guerra mundial, hasta hoy las madres compran salchichones para enviarlos a sus hijos en el frente.
Esta conexión emocional entre la comida y las cosas de tu casa cuando estás lejos son las que hacen que este lugar sea irrepetible para cualquier americano.
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Una palabras que a mi juicio pueden ayudar a entender por que son tan importantes las emociones en hostelería , que viene al caso sobre el taller de Pizzerias inteligentes:
“Comer es un acto místico, convierte cualquier cosa en ti mismo”. Palabra de Manuel Vicent. Con esa frase en la boca del estómago, paseo por las calles de Murcia una noche de finales de agosto. Les sitúo. Son las diez de la noche en la Plaza de las Flores. La noche es clara, la mayoría de los locales están abiertos. En el ambiente se percibe la contención en el gasto por parte tanto de las familias murcianas como de los turistas.
Me siento en el corazón de la plaza, y me preparo mentalmente para paladear una cerveza. Reproduzco en estas líneas un acto que, para mí, roza lo místico. El primer trago de cerveza complementa dos naturalezas opuestas. Al primer contacto, su frescor aplaca, instantáneamente, la sequedad de mi boca.
Uno siente cómo la espuma se derrama sobre la parte más alta del pecho, provocando un estallido mudo de placer que logra a veces humedecer mis ojos. Las reconozco, son lágrimas de fugaz felicidad. Una vez empapado, me atrevo a dar un segundo sorbo y, después de ojear la carta, nos decidimos por media docena de caballitos. A los que, por supuesto, acompañarán una ensalada y dos montaditos de lomo con tomate. De postre, compartimos un trozo de tarta de chocolate.
Por lo demás, la cena transcurre relajadamente. Apenas hablamos de trabajo, pero sí que charlamos acerca de los pequeños placeres de la vida. Son, en su mayoría, placeres baratos, asequibles, casi insignificantes. Pero que, a fin de cuentas, sazonan nuestro devenir diario. Comer y beber –extravagancias aparte– son dos placeres alejados totalmente de la pompa y el boato, que cualquier clase de persona, con mayor o menor poder adquisitivo, puede saborear con pequeñas dosis de placer a orillas del Mediterráneo.
Sin ser un entendido en economía, considero que el gasto en ocio no rompe la economía familiar. Apurar la nata de un capuccino recién hecho, maridar una copa de vino con un plato de queso curado, devorar las entrañas de un pastel de carne o, por qué no, degustar un plato de arroz caldoso reactivan nuestro estómago y, de paso, mitigan los efectos de la crisis económica en el sector de la hostelería.
Llevamos inmersos en esta crisis financiera, según mis cálculos, desde el 10 de agosto de 2007, día en que el Banco Central Europeo admitió que nos enfrentábamos a una crisis “sin precedentes”. En estos dos años, en lo que respecta al gremio de la hostelería, los precios se han ajustando al máximo. Incluso, los márgenes de beneficios son mínimos para la mayoría de los establecimientos de la Región.
Lo que aún colea es una crisis de confianza. Crisis que afectará de pleno al sector de la hostelería cuando la campaña de verano toque a su fin. En septiembre, como cada año, expiran miles de contratos temporales en la hostelería, a lo que habrá que añadir que muchas empresas no abrirán a la vuelta de vacaciones.
Por todo ello, partidos políticos, sindicatos y empresarios prevén un otoño duro para el empleo. Sólo se podrá aliviar esta situación a través de una reactivación moderada del consumo. O, en otras palabras, a través de la no renuncia a los pequeños placeres –aunque vivamos tiempos de crisis-.
opinión de Francisco Fuentes, propietario de la hostería rural Palacete la Seda.
Es mejor vender más cantidad a mejor precio que que vender más caro
El gasto en restauración caerá un 20% en 2009, según un estudio
HOSTELTUR • 15.09.2009
El volumen de negocio del sector de restaurantes se desplomará este año un 20%, hasta 17.500 millones de euros, en un contexto de intenso deterioro del poder adquisitivo de las familias y de retroceso del gasto en ocio y restauración, según un informe de la consultora DBK.
La mayor importancia otorgada al precio en la elección de los restaurantes está motivando que sean los establecimientos de comida rápida y los encuadrados en la denominada restauración informal los que mejor comportamiento registren.
Después de tanto mareo con los comentarios anteriores…sólo me atrevo a decir: voy por el camino correcto.
Shana Tová Kat‘z!!!